domingo, 25 de septiembre de 2011

Ordino a mis pies



Así me sentí esta tarde. Con todo el pueblo bajo a mi alcance. Subí por una de las calles, hasta dar con la roca de la montaña, y seguí subiendo. Cuando estuve lo suficientemente alto que mis zapatillas de deporte me permitieron, me senté a contemplar el pueblo de Ordino, las montañas y la luces y sombras que el cielo, parcialmente nublado, pintaba sobre el valle.

Desde allí, tan solo algún coche, la brisa o los gritos de los que en el campo de fútbol disputaban un partido, rompían el silencio. Me he sentido libre y relajado, ausente de todos y cada uno de los problemas que, tanto en la gran ciudad, como aquí (quizás aquí en menor medida) nos agobian. Desde allí arriba lo veia todo, mi casa, mi trabajo, el gim... una sensación de tenerlo todo bajo control, bajo mi dominio. Una sensación de control y de tranquilidad, que hace mucho tiempo que no tenia.



Después he bajado hasta el río, y he paseado junto a su cauce durante un buen rato. Un paseo tranquilo, un camino suave, únicamente acompañado por el sonido del agua, nada mas, ni siquiera me he permitido pensar.

Una tarde espectacular

1 comentario:

  1. Vaya sorpresa me he llevado al ver tu blog, asi que te has ido de tu linda barcelona, espero que esta nueva etapa aporte nuevos detalles a tu vida.
    Jhony

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